Los talleres de creatividad realizados del 13 al 16 de agosto en Copán fueron todo un éxito. 4 intensos días de trabajo con varios grupos de mujeres de la zona: Princesas Mayas, Alfarería El Rubí, Gruteca Enmanuel, Abriendo Brecha y Jardín de Mujeres Tejiendo.

 

Los talleres empezaron la mañana del miércoles con una visita a las ruinas mayas de Copán. Fue una experiencia maravillosa tener la oportunidad de visitar estos monumentos con las artesanas de las aldeas cercanas a Copán, descendientes directas de la cultura maya. Esta ciudad fue el centro científico del mundo maya hacia el año 736 d. C, donde la astronomía se perfeccionó al punto de determinar la duración del año tropical, de crear las tablas de eclipses y de idear una fórmula para ajustar el calendario, más exacta que la usada en la actualidad.

 

Con la astronomía como eje central de la visita, y de los talleres que realizaríamos después con los grupos de artesanas recorrimos las ruinas, sumergiéndonos en el pasado, en las tradiciones y símbolos de este pueblo tan desconocido por nosotros. Después nos trasladamos a la Municipalidad de Copán, dónde Esperanza, Sandra y Vicente explicaron a las artesanas la idea del taller: crear colecciones en torno a la idea del sol, la luna, las estrellas y los planetas tal y como los concebían los mayas, todo diseñado por ellas con la ayuda de Esperanza. Fueron cuatro días de trabajo codo con codo.

 

La mayoría son mujeres que vinieron a pie hasta Copán por caminos inaccesibles en coche. Nosotros pudimos comprobarlo cuando visitamos sus talleres: caminos llenos de barro y de piedras y cuestas kilométricas que llevan a aldeas en medio del monte… Estas mujeres recorren estos caminos a diario para dejar a los niños en la escuela, o para bajar a comprar materiales con los que realizar sus artesanías.

 

En esta ocasión lo hacían para acercarse a nosotros, con la ilusión de aprender nuevas técnicas que potenciarán las ventas de sus productos en un futuro. Son la viva imagen del tesón y la esperanza, de la ilusión por un futuro mejor. Quieren aprender, confían en nosotros, abren sus mentes y se lanzan a experimentar, aunque a veces no entiendan muy bien el camino que queremos que recorran.

 

El resultado fue espectacular. Tras una primera fase de diseño con lápiz y papel, siendo para muchas de ellas la primera vez que dibujaban bocetos (ya que la costumbre es ir creándolas sobre la marcha), siguió la fase de trabajo con los materiales. Todas consiguieron crear colecciones con la temática propuesta. No hay palabras para expresar la emoción de ver sus creaciones, resultado del esfuerzo de varios días, la superación personal reflejada en sus caras, diseñando, haciendo rectificaciones, cambiando conceptos, dejando de lado lo conocido para atreverse, y por primera vez, experimentar.

 

Esperamos que las fotos os acerquen un poco lo que hemos vivido junto a ellas, y que las nuevas colecciones sean un auténtico éxito de ventas en la tienda de Madrid. Para nosotros, estos días han sido una lección de humildad.